Seroma

Seroma Postoperatorio: Guía Completa sobre la Acumulación de Líquido
Es la complicación más frecuente en cirugía plástica. Aprende qué es, por qué ocurre, cómo detectarlo y cómo se trata.
⚠️ Contenido educativo. Complementa con las indicaciones de tu cirujano.
Un seroma es una acumulación de líquido seroso (suero) bajo la piel en la zona operada. Se siente como una hinchazón blanda y fluctuante, como una bolsa de agua. Es la complicación más frecuente en procedimientos como abdominoplastia, lipoescultura y cirugía de mamas. Aparece típicamente entre el día 5 y 21 postoperatorio. No suele ser grave, pero requiere manejo con punciones aspirativas en consulta para evitar infección o fibrosis.
¿Qué es un Seroma?
Un seroma es una colección de líquido seroso estéril que se acumula en un espacio creado durante la cirugía, generalmente entre la piel/tejido graso y el músculo. Este líquido es similar al plasma sanguíneo: claro, de color amarillento pálido o ligeramente rosado.
Durante la cirugía, los tejidos se despegan para poder trabajar sobre ellos. Ese espacio tarda unos días en sellarse. Mientras, el cuerpo produce líquido inflamatorio como parte normal de la cicatrización. Si ese líquido se produce más rápido de lo que el cuerpo puede reabsorberlo, se acumula formando un seroma.
¿Por Qué se Forma un Seroma?
- Grandes despegamientos de piel: A mayor superficie de tejido despegado, mayor espacio para que se acumule líquido.
- Movilización precoz excesiva: Moverse demasiado en los primeros días aumenta la fricción entre los tejidos.
- Compresión inadecuada: Una faja mal ajustada o usada de forma irregular no cumple su función.
- Retirada prematura de drenajes: Si se retiran antes de que el débito haya disminuido lo suficiente.
- Factores individuales: Algunas personas producen más líquido inflamatorio que otras.
¿Cómo Saber si Tengo un Seroma?
- Hinchazón localizada en la zona operada, que puede aparecer de forma gradual.
- Sensación de agua o líquido bajo la piel al presionar suavemente (signo de ondulación).
- La piel se ve distendida, a veces brillante, pero generalmente sin enrojecimiento intenso.
- Es blando y fluctuante, se mueve como un globo de agua al presionarlo.
- Generalmente no duele o duele muy poco, a diferencia del hematoma que es muy doloroso.
- Puede notarse salida de líquido claro por la herida o por el orificio de un drenaje ya retirado.
¿Cómo se Trata un Seroma?
Punción Aspirativa
Es el tratamiento principal. Con una aguja fina y una jeringa, el cirujano aspira el líquido acumulado. Es un procedimiento rápido, generalmente indoloro (la zona puede tener sensibilidad disminuida). Puede requerir varias sesiones hasta que el líquido deje de acumularse. Tras la aspiración, se refuerza la compresión con la faja.
Preguntas Frecuentes
¿Duele la punción para drenar un seroma?
¿Afecta el seroma al resultado final?
¿Requieres fajas postquirúrgicas o suministros para tu recuperación?
Envíos express el mismo día en Santo Domingo y despachos seguros a todo el país.
